martes, 18 de abril de 2017

Jesús Pobre. Ruta de la Pasa. Alicante

Mercado del Riurau

Durante los siglos X-XI existió en la zona una alquería musulmana con el nombre de Benissadeví que formaba parte de los dominios del Castillo de Daniya (Deni musulmanes, la Denia actual), que ya había desaparecido con anterioridad a la expulsión de los moriscos en 1609. Sobre el nombre de Benissadeví, existe una teoría que defiende que dicho nombre proviene de un poeta famoso llamado Ben al-Labhana que vivía en Dénia en época de dominación árabe y que podía haberse también conocido como Ben Isa al-Dani, en referencia a su nombre familiar y la capital donde vivía. De aquí se sugiere que podría haber derivado el nombre de Benissadeví. En el siglo XVII en los alrededores del actual Jesús Pobre se consolida la población con las alquerías ya cristianas de Colomer, Ferrando, Bisserots i Benitzaines, aunque la zona que hoy ocupa la población de Jesús Pobre sigue figurando el nombre de Benissadeví en la documentación hasta principios del siglo XVIII.


El riurau es una construcción rural característica de la comarca alicantina de la Marina Alta. Su función estaba relacionada con la producción de pasa en esa comarca, principalmente para protegerla de las inclemencias del tiempo.
Se trata de una construcción sencilla, de planta rectangular alargada cerrada en todos sus frentes excepto el que orienta hacia el soleamiento, donde dispone de amplias arquerías carpanel formadas con ladrillo macizo y mampostería, sobre pilares realizados también con mampostería o ladrillo. De una sola crujía, se cubre con teja hacia el lado de los arcos.
Esta construcción se sitúa exenta o bien adosada a uno de los frentes de la casa o edificación principal.

La Alquería de Jesús el Pobre

Como edificios más importantes es la iglesia de Jesús Pobre (siglo XVII), el convento de franciscanos anexo a la iglesia (siglo XVIII), tres molinos situados en el cerro del mismo nombre (S.XVIII) y las alquerías de Colomer y Ferrando (siglos XVI y XVII respectivamente).


La fundación del pueblo actual es debida al Padre Pedro, franciscano que vivió por la zona y funda la iglesia o ermitorio.



El Hospicio / Convento de Jesús Pobre 

El hospicio de Jesús Pobre, de orden franciscana , fue fundado hacia el 1642 por Fray Pedro Esteve, conocido como el Padre Pedro , importante personaje en los tiempos de Felipe IV .
Su fundación cuenta con un vínculo de la trayectoria vital del religioso de Denia ( 1582 - 1658 ). Este franciscano descubrió una imagen de Jesús yacente en el sepulcro, a la que dedicó un altar en la cueva donde vivía, en la ladera del Montgó . Al Padre Pedro le debemos el nombre de Jesús Pobre.Emplazado en el núcleo urbano de Jesús Pobre, es un conjunto formado por el templo, actual iglesia y parroquia, el edificio que aloja las dependencias conventuales y un entorno en el que destacan la casa del señorito, que cierra la plaza así como el huerto del convento, circundado por un muro de cierre que la rodea.
La iglesia se construye el tercer cuarto del siglo XVII; así lo testifican las inscripciones existentes en las claves de los arcos de refuerzo de la bóveda de cañón del templo, con las fechas de 1660 y 1668 . Es un magnífico ejemplo de arquitectura conventual franciscana. El orden, entonces, contaba con destacados arquitectos que diseñaban las trazas y dirigían las obras de los numerosos complejos monásticos que erigía.
El actual edificio del convento se construye el último cuarto del siglo XVIII. En el interior destacan el patio regular con pozo central y las galerías de circulación perimetrales, el claustro. La fecha que está esculpida sobre el dintel del portal principal, 1789 , nos indica, probablemente, el año en que estas obras concluían. Debajo de esta fecha, el testimonio gráfico de un azulejo cerámico muy deteriorado testifica el nombre de quien sufragó los gastos de esta construcción: A expensas M. PEDRO JUAN PLAN Y BELDA de Agullent.
Tras la desamortización y exclaustración de la orden, el convento pasó a manos privadas. A pesar de las circunstancias que rodean su proceso de deterioro, el convento aún conserva, además de buena parte de su arquitectura, vestigios importantes de los paneles cerámicos que adornaban algunas estancias y el interior de las galerías del claustro.

En la actualidad, los paneles cerámicos, intensamente restaurados, han sido emplazados en el claustro bajo y el patio. Uno representa al Padre Pedro arrodillado ante la imagen de Jesús Pobre En otro, el franciscano con los brazos abiertos frente su convento y, en una segunda escena, a Fray Pedro rogando a Dios en el Montgó .